Los Live Booting de Linux ganan popularidad

 

Linux Live Booting

¿Cómo funciona un sistema operativo? Lo que podría entenderse como una pregunta sencilla no lo es tanto, la mayoría de nosotros encendemos nuestro ordenador y esperamos, a veces bastante, a que arranque y se ponga a funcionar sin necesidad de nuestra intervención. Sin embargo, hay otras muchas formas de ejecutar un sistema operativo. Como uno de los mayores puntos fuertes de Linux es la versatilidad, ofrece una gran variedad de formas de ejecutarlo y usarlo.

Una de las formas menos convencional, pero a su vez de las más usadas, de utilizar Linux es ejecutarlo directamente desde el dispositivo de almacenamiento donde lo hayamos preparado, sin necesitar de instalar nada de manera permanente en el equipo donde lo vamos a usar.

Linux Live Booting

Arrancar directamente desde el dispositivo externo es una forma muy útil y cómoda de probar Linux. Podemos preparar un Live Booting de Linux en casi cualquier dispositivo: CDs, DVDs, Blurays, tarjetas de memoria, pinchos USB, entre otros muchos. Por supuesto también en cualquier tipo de disco duro ya sea interno o externo.

Cuando instalamos el sistema operativo en algún dispositivo que no sea el disco duro interno del ordenador y posteriormente se arranca el equipo desde el se le suele llamar “live-booting”, o también se puede decir que estamos en una “live session”

En el momento del arranque, simplemente se selecciona una fuente de almacenamiento externo para que el hardware busque la información de arranque en ella. Si se encuentra, el ordenador sigue las instrucciones de arranque del dispositivo externo, ignorando el arraque habitual, y el resto de dispositivos conectados. Los lectores de DVD o Bluray son cada vez más raros en estos días, así que la forma más típica para llevar un Live de un sistema operativo es una memoria USB. ¿Por qué? Muy fácil, casi todos los equipos tiene puertos donde conectarlo, o incluso en el caso de MAC y los dispositivos Apple se pueden usar adaptadores.

La mayoría de las distribuciones principales de Linux ofrecen una manera de ejecutar una live session como una forma de probarlas. Esta sesión no guarda ninguna actividad del usuario, y el sistema operativo se reinicia al estado original, limpio después de cada apagado.

Otros usos de un Live-booting de Linux

Sin embargo, las sesiones de Live Linux pueden usarse para algo más que probar una distribución concreta. Se puede usar para intentar reparar errores de otro sistema operativo o para analizar un disco duro interno en busca de problemas.

También si sufrimos un hackeo o tenemos que limpiar un virus que sólo se puede hacer con el sistema operativo afectado apagado. Esto último es muy habitual en los malware de última generación, infectan archivos del sistema que si están en uso es imposible limpiarlos.

Las sesiones en vivo también pueden ser muy útiles para manejar información delicada. Si no desea que un equipo conserve ningún rastro de las operaciones ejecutadas o de la información que se maneja en él. Especialmente importante si es un equipo público, es mucho más fácil utilizar nuestro live que tener que estar luego asegurándonos que no dejamos ninguna información relevante en el sistema del equipo que estamos utilizando.. Esto es ideal para realizar operaciones financieras y/o introducir contraseñas que no desea que una computadora recuerde.

Máquinas Virtuales con Linux

Otro uso muy habitual de estos LIVE CD de Linux es el de instalarlos en maquinas virtual dentro de otros sistemas. Una máquina virtual, o Virtual Machine (VM), es esencialmente una computadora pequeña que se ejecuta dentro de otra computadora y está contenida en un solo archivo grande.

Para ejecutar un máquina virtual, el usuario simplemente instala un programa lanzador, selecciona el archivo de la imagen descargado de Linux OS (suele ser un archivo “. iso”), y recorren el proceso de instalación e iniciación.

Salvo la RAM y el espacio en disco, el resto de configuraciones se pueden dejar prácticamente por defecto. Afortunadamente, como Linux es muy liviano, no necesitamos grandes recursos. Normalmente con 2 GB de RAM y 12 de Disco duro debería ser más que suficiente.

 La gran ventaja de las máquinas virtuales sobre ejecutar un live CD cada vez que lo necesitamos es que pueden conservar los datos almacenados en ellos. Esto es ideal si desea configurar su máquina virtual Linux para un uso especial y permanente, como desarrollo de software o incluso seguridad.

Si el objetivo es la seguridad, estas maquinas virtuales son una capa de protección extra. Si durante nuestra navegación se nos cuela un programa malicioso sólo estaríamos comprometiendo la seguridad de dicha máquina y los datos contenidos en ella pero estaríamos manteniendo a salvo el sistema principal y nuestro hardware.

 

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